No sirve de nada si me atas las manos a tu incredulidad.
Y después de hacer todo lo que hacemos nos levantamos, nos bañamos, nos perfumamos, nos peinamos, nos vestimos y así progresivamente volviendo a ser lo que no somos...
¿cómo nos daremos cuenta de que hemos recaído si por la mañana estamos tan bien tan café con leche...


No hay comentarios:
Publicar un comentario